Los roterdameses vencieron por 2-1 en la prórroga al Celtic escocés en el Stadio San Siro, mientras que los amsterdameses derrotaron al Panathinaikos, al Inter y a la Juventus, que accedía por primera vez a la final. Dichos encuentros celebrados en el Praterstadion de Viena y en el Stadio San Siro de Milán se saldaron con resultados de 3-1 y 1-0 respectivamente. En la fecha no existían los lanzamientos de penalti para resolver un empate, por lo que si al final de la prórroga no había un vencedor, habían de disputarse nuevos encuentros hasta que uno de los dos equipos resultase vencedor. Continuando con la dominación de los equipos latinos del sur de Europa, las dos ediciones siguientes estuvieron dominadas por el conjunto italiano del Inter de Sandro Mazzola, Luis Suárez y Helenio Herrera, quien derrotó en sus finales a los hasta el momento únicos campeones de la competición, el Real Madrid -quien sumaba siete finales- y el Benfica -en su cuarta comparecencia-. En la edición 1960-61 hubo finalmente un nuevo campeón, el Benfica portugués. En aquellas ediciones, contendieron únicamente los campeones de cada país participante y se incorporaron a la competición otros equipos de renombre como el Manchester United como primer representante inglés, el Porto, el Borussia Dortmund y el Estrella Roja de Belgrado, entre otros, mientras que el éxito de la primera edición hizo que se aumentase el número de participantes a 22 en su segundo año.
Por primera vez, desde el comienzo de la competencia, Argentina no estuvo presente. Hecho que le sucedía por segunda ocasión, ya que tras haberse proclamado campeón por segunda vez, parecía el favorito en la edición de 1978-79, sin embargo, en su primer enfrentamiento le tocó enfrentarse al Nottingham Forest, quien no solo le eliminó, sino que acabó venciendo la competición dos veces seguidas, antes de ser sucedido nuevamente por «los reds» al vencer en la final al Real Madrid, quien reaparecía en la final tras quince años. Tras dos finales perdidas, fueron nuevamente los madridistas quienes en la edición de 1965-66 se alzasen con el título, el sexto de su palmarés y tras haber disputado ocho de las once finales hasta la fecha. De la citada sucesión de títulos, cuatro fueron logrados por el Liverpool, uno por el Aston Villa, y dos por el Nottingham Forest, quien igualó la mejor actuación de un equipo debutante en la competición al vencer no solo el título en su primera aparición en el torneo, camiseta as roma sino siendo capaz de retenerlo en la edición siguiente -igualando la actuación de los madridistas en sus dos primeras ediciones-. Para la temporada 1966-67 se proclamó vencedor el Celtic escocés, fue el primer equipo británico en proclamarse vencedor desde que los equipos de las islas británicas comenzasen a participar en la segunda edición del torneo.
En ella se dio otra de las novedades del torneo al clasificarse para su disputa el Atlético de Bilbao, suponiendo que participaron por primera vez dos equipos del mismo país, al estar ya clasificado el Real Madrid como vigente campeón, camiseta seleccion paraguay y siendo este último el único en repetir participación. Tras los descendientes británicos, pasó a ser practicado mayormente por los humildes rotos, convirtiéndose durante los años 1920 en un fenómeno social y un deporte popular urbano del país, tal como el baloncesto y el boxeo. Durante las tres temporadas siguientes un nuevo equipo apareció en el panorama europeo. Italia se hacía finalmente con el título que perseguía ediciones atrás, ya que no en vano era considerada como una de las potencias futbolísticas de la época, como así demostraría en las sucesivas ediciones. Los equipos neerlandeses dominaron la competición en los siguientes cuatro años consiguiendo un título el Feijenoord y tres el Ajax con la depurada táctica y técnica futbolística adquirida del recordado Rinus Michels, denominado como «fútbol total», y que ya practicase la selección húngara del «Equipo de oro» en los años cincuenta. Es normal que las normas de las competiciones especifiquen que todos los jugadores de un equipo en el campo deben llevar los mismos colores, aunque las reglas sólo declaran «Los dos equipos vestirán colores que los diferencien entre sí y también del árbitro y los árbitros asistentes».
Los otros quince equipos restantes que tomaron parte en los octavos de final eran todos debutantes. En el equipo era ya referencia un jovencísimo Eusébio da Silva, autor de los dos últimos goles que dieron el título a los portugueses remontando la desventaja merced a tres tantos de Ferenc Puskás, único jugador en anotar un hat-trick en la final de la Copa de Europa junto a su compañero Di Stéfano, y con los que sumaba siete en las finales igualando también al jugador argentino (récords aún vigentes a fecha de 2022). Tras la segunda victoria, Béla Guttmann fue despedido por pedir un aumento de sueldo. Tras igualar los bávaros en los instantes finales del partido el gol inicial rojiblanco, se impusieron en el partido de desempate por 4-0. En las posteriores finales se deshizo del Leeds United inglés y del Saint-Étienne francesa. Se impuso el equipo turinés con un gol de su estrella Michel Platini, venciendo nuevamente a los ingleses como la final de la Supercopa de Europa anterior. La tragedia supuso la expulsión de los clubes ingleses de las competiciones europeas durante cinco años, como medida para frenar la violencia de sus seguidores más radicales, los hooligans, una tendencia que comenzaba a extenderse en el fútbol.